Utilizamos un comando:
1. Abro un terminal (por ejemplo tecleo la combinación Alt+F2 y escribo terminal)
2. Tecleo xkill (el puntero cambia a una calaverita)
3. Botón izquierdo en la ventana del programa que me quiera cargar (ojo con el escritorio)
Otro método (para GNOME):
1. Botón derecho sobre el panel de GNOME (da igual superior que inferior que el que sea)
2. Botón izquierdo en ‘Añadir al panel’
3. Señalo ‘Forzar la salida’ y botón izquierdo en ‘Añadir’
4. Ya tengo una miniaplicación en el panel que me permite ‘matar’ ventanas
1. Botón izquierdo sobre el icono de esta miniaplicación
2. Botón derecho sobre el destinatario de nuestra malintencionada caricia
Y a otra cosa.


